Estos últimos días me encuentro leyendo un interesantísimo e-book llamado “Periodismo 2.o: Una guía a la alfabetización digital”, de Mark Briggs, donde se trata de una manera bastante directa un suceso que todos vemos pero que quizá no tantos asimilamos: internet y la masificación de la información se va poniendo cada vez más a la delantera. Debido a este fenómeno, Briggs motiva a los nuevos periodistas a mantenerse a la vanguardia de los avances tecnológicos, ya que en estos días manejar la información implica, ya no sólo saber editar un video o captar buenas fotos, sino manejar código html, RSS feeds y blogs de manera versátil. Cuando la información cada día vuela de manera más veloz, el periodismo digital se muestra como única salvación para todos los generadores de la opinión pública.
Los periodistas son gente inteligente. Muchos ya han aprendido cómo las tecnologías Web y digital permiten la narrativa no lineal. Han aprendido el poder de la reportería de base de datos y nuevos estilos de escritura gracias a los blogs. Entienden –incluso aprecian- el nuevo orden del mundo donde los periodistas y editores ya no sermonean a los lectores/usuarios/espectadores. Las noticias no son más una cátedra sino, verdaderamente, una conversación, vibrante en sus muchas facetas, direcciones, capas y continuidad. (Párrafo del epílogo del libro “Periodismo 2.0″ de Briggs)
Por otro lado y por medio de fuentes bloggeras como “El fondo del vaso” o “El blog del morsa“, me topo con noticias bastante interesantes.
Uno, un comentario del señor César Hildebrandt acerca de la actualidad bloggera. Leyendo el artículo, se topa uno con una gran verdad: tanto en internet como en la vida real, la desinformación existe y muchos nos dejamos llevar por ella. No citar notas, dar algo por cierto sin pruebas consecuentes y otras prácticas nos las encontramos a la vuelta de la esquina. Pero hace mal el señor Hildebrandt en confundir a los bloggers con lo que denomina “periodismo ciudadano”. El periodismo es por naturaleza informativo y cualquiera que se aleje de esta definición, sea blogger o no, no puede ser denominado periodista. Un blog es un medio de comunicación que nos permite darle a la información y a la opinión interpretativa propia una vía bilateral de entendimiento, como bien lo especifica Briggs en su libro. ¿Fobias personales? Apoyar una opinión o criticarla depende de cada uno. ¿Acaso el periodismo debe poseer una sola tendencia? Por supuesto, dar por acertado un modo de pensar es absurdo.
Dos, parece que el diario Correo (de nuevo) se ve envuelto en un problema de plagios con estos “periodistas ciudadanos”. Dejando de lado que la rectificación del diario me parece una burla, tal parece que ni los medios impresos del clásico periodismo se ven liberados de la falta de ética, y esto no es novedad para nadie. No darle el crédito respectivo a los medios digitales de información, tomar el periodismo digital como una burda imitación mal intencionada ya no es adecuado.
Mi granito de arena: Con conocimientos básicos en comunicación, puedo agregar que internet, como buen medio de información masivo (siempre que sea citado), no cambia tendencias de opinión, las amplifican a menos que el cambio provenga de una decisión propia. Los lectores tenemos tendencia a buscar la noticia que se acomoda segun nuestras creencias. Y no hay nada mejor que la libertad de prensa y la tecnología para volver al periodismo multifacético y dinámico. Lo que sí nos falta, y mucho, es aprender a buscar información adecuada, comparar hechos, separar información de interpretación y generar el juicio propio. Entender de una buena vez que eso que leemos en un solo diario o un blog es una infinitesimal parte de la verdad y que encontrarla depende de nosotros mismos y de la versatilidad de la prensa.
Edit: Puñales han volado en base al revuelo que causó el conflicto entre el diario Correo, el autor de “La habitación de Henry Spencer” y Pablo Saldarriaga. Si debo apostar, diría que la culpa es un poco de todos por no mantener informadas a las partes acerca de los contactos del autor. Pero si hubiera estado en el lugar de Spencer, me habría quejado igual.