Yo considero viajar al extranjero para culminar mis estudios superiores. Quién sabe, encontrar alguna maestría por ahí que me llame la atención, seguramente en España. Pero definitivamente pienso regresar y ejercer mi profesión en mi tierra natal. Espero no ser uno más de los casi dos millones de peruanos que emigraron sin planes de regresar.
No critico la decisión de dejar el Perú. Al final de cuentas, viaja el que puede y quiere buscar un futuro distinto al que le puede ofrecer su país. Como bien lo explica Carlos E. Aramburú en sus cinco mitos de la migración, no es por falta de dinero que se viaja, sino a la caza de mayores oportunidades y expectativas que, lamentablemente, nuestro país a veces no sabe acaparar.
A pesar de todo, yo planeo regresar (en caso pueda viajar, claro). Me metí a estudiar comunicación social con unas ganas tremendas de aplicar mis conocimientos aquí, en mi país, donde tantas veces he visto reafirmada mi creencia que sostiene a la falta de una comunicación (institucional, interpersonal, impersonal, etc.) adecuada como un importante factor que fragmenta al Perú. ¿Iluso? Siempre lo he sido.
Escrito por Gustavo Kanashiro 