Imágenes de cristal

Una nota irónica para comenzar.

Con un look bastante ochentero, decorado con una camisa a rayas y casaca de jean, me hallaba hundido tranquilamente en un asiento deformado del fondo de una combi (es raro hallarse relajado en un lugar asi), admirando la cantidad de arena que levantaban las llantas al pasar, esquivando los baches de la pista para caer en otros, casi estrategicamente colocados para mantenerte despierto. Siempre he sido de eludir el usar ropa sport o muy casual ¿Por qué? Ni idea. Supongo que será porque siento cierto apego hacia una suerte de formalidad ideal que ahora no se ve a menudo. Llámenlo “posería”. Quizá sea cierto.

De cualquier manera, en ese estado de relax efímero, sentí una ventana frente mío abrirse. Y digo, la sentí porque al hacerlo casi aplasta mi mano erróneamente apoyada en el filo de la ventana. Ya más atento (y medio molesto), me di cuenta que quien movió la luna era un señor correctamente vestido, sentado elegantemente con su terno sobre un asiento obviamente más cómodo que el mio. Se hallaba terminando un sándwich, al parecer, hecho en casa, por la bolsa transparente que envolvía la merienda. Una vez dado el último bocado, arrugó la pequeña envoltura, y la lanzó hacia la calle. No le critiqué la actitud, es más, no le presté mucha antención en ese instante. Las malas costumbres son exactamente eso: costumbres, de vista y de acto.

Simultáneamente, el cobrador terminaba las últimas habas fritas al fondo de una bolsa larga que había comprado unas cuadras antes. Se asomaba, masticando, por su ventana abierta, adivinaré buscando pasajeros para llenar aun más la pequeña combi; y, tras balbucearle algo al chofer, arrugó la bolsa y se la metió al bolsillo sin siquiera verla. Fue entonces que recién analicé la actitud del señor sentado a un metro del cobrador. Y no sé ustedes, pero me pareció tan gracioso que no pude evitar callarme el suspiro en forma de “Ja” que salió de mi boca.

El hombre de terno elegante y de vista tranquila se tomó el trabajo de abrir la ventana para botar su bolsa a la calle. El cobrador, que tenía casi medio cuerpo fuera del carro, se metió su basura al bolsillo sin titubear. Me causó gracia, es cierto. Pero la sonrisa que se dibujó en mi rostro se convirtió en una expresión de resignación. Tenemos tan fijas las malas costumbres que ni una buena formación ni la etiqueta nos la quita de encima, las imágenes son de cristal y los gestos son delatores, el señor del terno resultó ser menos elegante que el cobrador. Quizá deba empezar a buscar esa formalidad que no veo ahora de otra manera.

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6 comentarios para “Imágenes de cristal”

  1. Renato Constantino Dice:

    Rompibles… imágenes rompibles. Un estilo de vida y una forma de vivir. Para pecar y ser bien visto se debe usar terno. Siempre. Es más elegante. No tan cholo. Y es que estamos en Perú, donde manda la marca del terno y no qué somos en realidad. Bien jugado, Gus.

  2. Jose Dice:

    me gustan mas estos tipos de historias, seraa por uqe se apega mas a la realidad, y por alguna extraña razon me fasicno vienod como se pude entrar de una realidad perfecta a nuestra triste y real fortuna, no buscas la defrencia, tu eres la diferencia.no le poes el tono vulgar del lugar odnde estas, creo que eso lo hace mas atractivo. con estilo.

  3. Luis Dice:

    Historias interminables del día a día… efectivamente lo que manda es la marca del terno, el relleno intercambiable da igual en la mayoría de los casos… la dignidad se puede alquilar aquí cerca en la avenida Venezuela a 20 soles las 24 horas. Algún día el mundo dará la vuelta, aunque pase un tiempo, y será cuando starbucks deje de producir café y xavo nos entregue los anuarios

  4. Carlos M. Sotomayor Dice:

    Una muy lúcida crónica, sin duda. El poder de la pluma radica en eso, precisamente, en el poder de ofrecer, en un breve texto, una mirada tan profunda y compleja de las contradicciones de la condición humana.

  5. glAdIShiTa Dice:

    …terno y corbata.. cuantos de estos “caballeros” hemos visto a lo largo de nuestra vida?’ quizas más de los que correspondan.. prefiero los de polo nomas…Muy buena historia .. si.. me gusto!!XD ..cada combi es muy mundo, ya lo decia yo jaja^^

  6. Cesar OG Dice:

    Lima, mi estimado Gustavo… como empiezas a darte cuenta es una ciudad llena de paradojas. De imágenes tan disímiles y surrealistas que de tanto verlas empiezan a hacerse comunes, terriblemente comunes.

    Afortunadamente, creo que tienes pasta de filósofo porque, como diria Jostein Gaarder, aún no has perdido la capacidad para admirar y asombrarte de todo (incluidos los hechos tan simples que pueden suceder en una combi, ja).

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